El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) alcanzaron un acuerdo para otorgar un incremento global del 8% a las y los trabajadores de la institución. Tras reanudar las mesas de negociación impulsadas por el rechazo de la plantilla laboral a una propuesta previa en la consulta del pasado 14 de octubre, el director general del organismo, Zoé Robledo Aburto, junto al titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Marath Baruch Bolaños López, confirmaron que el ajuste se desglosa en un 4% directo al salario tabular y un 4% destinado al concepto de ayuda para pago de renta de casa habitación.
Mejora salarial y programa de basificación laboral
El titular del IMSS subrayó que el incremento acordado se ubica por encima de la inflación anualizada (3.45%), representando el mayor avance relativo en el poder adquisitivo del personal operativo en dos décadas. Como parte del programa integral respaldado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, las autoridades anunciaron además la basificación de 10 mil 939 trabajadores de la salud —incluyendo personal contratado durante la contingencia sanitaria por COVID-19, enfermeros, camilleros, técnicos de rayos X, laboratoristas y personal de limpieza— para brindar mayor certeza jurídica y estabilidad en sus plazas.
Estrategia contra el desabasto de insumos y agilización de cirugías
Para dar solución a los rezagos en la atención a derechohabientes, el organismo implementará la digitalización de recetas mediante la plataforma recetacompleta.gob.mx y ampliará la vigencia de las órdenes médicas de 72 horas a 30 días para agilizar el surtimiento de fármacos. Asimismo, la administración federal destinará recursos para la renovación de mobiliario, modernización de almacenes, mantenimiento de instalaciones sanitarias y la programación de 31 mil cirugías adicionales en turnos nocturnos, priorizando los diferimientos en procedimientos ortopédicos de cadera y cataratas.

