La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que durante la reunión privada sostenida en Ciudad Juárez con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, la mandataria estatal acusó a la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, de sostener presuntos vínculos con el crimen organizado. Ante los seccionamientos de la ejecutiva local, la presidenta enfatizó que las acusaciones de ese calibre deben respaldarse con denuncias formales y pruebas contundentes, por lo que instó a la Fiscalía General de la República (FGR), encabezada por Ernestina Godoy Ramos, a Transparentar los términos del encuentro que sostuvo posteriormente con la gobernadora panista.
Relación institucional y deslinde de responsabilidades operativas
Durante la conferencia matutina de este viernes, la jefa del Ejecutivo federal reiteró que la relación entre la Federación y el gobierno de Chihuahua se mantendrá bajo cauces estrictamente institucionales a través de la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Claudia Sheinbaum Pardo detalló que durante el ríspido diálogo del pasado 19 de septiembre, la gobernadora chihuahuense deslindó a su administración de la incursión ilegal de agentes extranjeros de la CIA en la entidad, atribuyendo toda la responsabilidad operativa y presuntos actos de corrupción al exfiscal estatal actualmente procesado.
Tensión diplomática y cauce legal del conflicto
La presidenta reconoció que la conversación derivó en un intercambio de reclamos mutuos respecto a las descalificaciones públicas vertidas por ambas partes tras el operativo en el que fallecieron dos agentes estadounidenses. No obstante, Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que la obligación de su administración fue conminar a la gobernadora a proceder conforme a derecho ante las instancias correspondientes, permitiendo que la FGR dé seguimiento a las investigaciones por violación a la Ley de Seguridad Nacional y presuntos delitos de la función pública.

