La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó públicamente el altar de Día de Muertos instalado en el patio central de Palacio Nacional, definiendo la estructura como un tributo al amor, la identidad y la memoria colectiva del país. A través de un mensaje en video difundido en el marco de las festividades del 1 y 2 de noviembre, la titular del Ejecutivo federal detalló los elementos tradicionales que componen la ofrenda institucional y enfatizó la importancia de transmitir estas prácticas culturales de generación en generación.
Simbología del cempasúchil y raíces prehispánicas
Durante la presentación del altar, la mandataria destacó el papel central de la flor de cempasúchil, explicando su origen náhuatl —cuyo significado se traduce como veinte flores— y su vínculo histórico con la cosmovisión mexica. Sheinbaum subrayó que los antiguos pobladores asociaban sus tonos anaranjados y su fragancia con la luz y el calor del sol, elementos que hasta la actualidad sirven para trazar los senderos tradicionales que guían el camino de los difuntos hacia el altar familiar.
Rescate del patrimonio cultural desde la sede del Ejecutivo
La instalación de la ofrenda en la sede del Poder Ejecutivo federal busca poner de relieve el compromiso institucional con la preservación de una tradición reconocida desde 2008 por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El altar cuenta con elementos tradicionales como papel picado, pan de muerto, calaveras artesanales y platillos típicos, además de rendir homenaje a figuras representativas de la historia nacional que forman parte de la memoria histórica de México.

