La crisis institucional en el Instituto Nacional Electoral (INE) se agudizó tras el anuncio de un paro nacional convocado para el próximo lunes 9 de noviembre por trabajadores de los Módulos de Atención Ciudadana (MAC). La movilización contempla la suspensión total de servicios para el trámite y entrega de la credencial para votar en 750 módulos distribuidos en 20 entidades del país, incluyendo a la Ciudad de México, donde los inconformes contemplan bloqueos en vialidades primarias como Anillo Periférico.
Demandas del Personal y Condiciones de Trabajo
Representados por Edgar Fernández, los trabajadores del organismo electoral denunciaron percibir percepciones salariales por debajo del sueldo mínimo, soportar jornadas de hasta 12 horas consecutivas, carecer de prestaciones de ley y disponer de tiempos de descanso insuficientes. Asimismo, señalaron la falta de insumos de trabajo, la ausencia de estabilidad laboral y la asignación de tareas operativas ajenas a sus funciones, exigiendo la instalación inmediata de mesas de negociación para resolver sus reclamos contractuales.
Postura Institucional y Mediación de la Presidencia Interina
Ante el escalamiento del conflicto, el INE emitió un comunicado informando que inició una revisión interna en sus distintas áreas operativas para diagnosticar y atender las carencias presupuestales y administrativas. Por su parte, la consejera presidenta interina, Blanca Cruz, manifestó la disposición del instituto para mantener el diálogo con los representantes del personal, acotando que cualquier ajuste salarial o mejora en las condiciones de trabajo quedará sujeto a la disponibilidad de recursos y al marco presupuestal de la institución.

