La presidenta municipal de Cadereyta de Montes rechazó las acusaciones de rezago en infraestructura urbana emitidas por el regidor de su misma bancada, Luis Carlos de Arellano. La alcaldesa aseguró que su administración prioriza la periferia y las localidades con mayor rezago social, bajo la premisa ideológica de la Cuarta Transformación. Asimismo, desestimó las críticas sobre el estado de la entrada al municipio, señalando que los señalamientos de la oposición tradicional buscan privilegiar las zonas céntricas por encima de las comunidades rurales.
El debate por la obra pública y la visión de izquierda
La primera edil puntualizó que la redistribución del gasto público responde de manera estricta al Plan Municipal de Desarrollo, un documento que, recordó, fue aprobado por unanimidad por los propios regidores de Morena, incluido De Arellano. Sostuvo que los sectores de derecha y de pensamiento neoliberal resienten que la obra pública haya dejado de concentrarse exclusivamente en la cabecera municipal para atender el abandono histórico de las zonas rurales y marginadas del municipio.
A pesar de los cuestionamientos, la alcaldesa afirmó mantener una buena relación institucional con el regidor, atribuyendo las discrepancias a la diversidad de opiniones y la falta de comunicación interna, debido a que el funcionario no asiste a las Jornadas de Atención Ciudadana semanales. Subrayó que en la izquierda no existen «borregos» y que los integrantes del Ayuntamiento gozan de plena libertad de pensamiento, aunque instó a la congruencia con las líneas de gobierno aprobadas.
Transparencia legislativa y observaciones de la ESFE
La presidenta municipal destacó la cohesión de su bancada al señalar que el regidor ha votado a favor del 99 por ciento de las propuestas del Ejecutivo, registrando únicamente un voto en contra por motivos personales ajenos a la administración durante el nombramiento de la cronista municipal. Aseguró que las sesiones de cabildo avanzan con altos niveles de consenso debido a que su gobierno no promueve prácticas de opacidad, tales como la condonación de impuestos o la alteración arbitraria de uso de suelo para beneficio de particulares.
En materia de fiscalización, la alcaldesa reveló que la Entidad Superior de Fiscalización del Estado de Querétaro (ESFE) emitió una observación formal respecto a la administración pasada, encabezada por Miguel Martínez Peñaloza. El órgano fiscalizador detectó la donación irregular de un terreno municipal a dos sindicatos, el cual contaba con candados legales de origen que impedían su enajenación. Ante esto, la actual gestión inició los procedimientos jurídicos correspondientes contra el gobierno anterior, buscando alternativas para solventar el conflicto social heredado.
Acusaciones de corrupción a administraciones pasadas
Al contrastar su modelo de gobierno con gestiones previas, la edil denunció graves faltas éticas cometidas por servidores públicos del trienio anterior. Señaló de manera directa la condonación indebida de más de 2 millones de pesos por concepto de impuesto predial en favor de una regidora del ayuntamiento pasado, calificando el hecho como un abuso patrimonial en perjuicio de las finanzas de los habitantes de Cadereyta.
Afirmó que la ausencia de este tipo de componendas políticas y privilegios económicos dentro de las propuestas actuales es lo que ha obligado, incluso a las cuatro fuerzas de oposición dentro del cabildo, a votar por unanimidad o abstenerse en la mayoría de los dictámenes, al carecer de argumentos técnicos para frenar los programas sociales y proyectos de conectividad.
Estructura horizontal de Morena y proceso interno
Finalmente, de cara al proceso interno del partido programado para el registro del 22 de junio rumbo a la encuesta del próximo sexenio, la alcaldesa confirmó sus aspiraciones políticas de continuidad institucional. Respecto a los señalamientos sobre la presunta designación de su hermano dentro de la dirigencia del movimiento, aclaró que Morena carece de comités ejecutivos municipales tradicionales en la demarcación, operando en su lugar a través de un consejo horizontal.
Explicó que la estructura partidista local se compone estrictamente por las presidencias y secretarías de los 32 comités seccionales del municipio, sumando un total de 64 representantes sin jerarquías ni mesas directivas. Confirmó que su familiar es militante activo y funge únicamente como presidente de su respectivo comité seccional, descartando cualquier tipo de control centralizado o imposición cupular en el organigrama de la militancia de Cadereyta.
