El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, solicitó este miércoles 27 de mayo de 2026 un alto al fuego inmediato en el este de la República Democrática del Congo (RDC). La petición busca contener un brote de ébola que avanza de forma crítica debido a que los combates armados provocan desplazamientos masivos de población y hacinamiento en campamentos de refugiados.
La crisis sanitaria corresponde a la cepa Bundibugyo del ébola, una variante para la cual no existe una vacuna ni un tratamiento médico aprobado hasta el momento. Debido a su peligrosidad y velocidad de propagación, la OMS la declaró como una emergencia de importancia internacional a principios de este mes.
Colisión catastrófica entre conflicto y enfermedad
De acuerdo con las declaraciones del titular del organismo de la ONU, la provincia de Ituri enfrenta un escenario complejo donde el brote epidemiológico ya superó la capacidad operativa de los equipos de respuesta médica. Las autoridades sanitarias advirtieron que la violencia impide ganar la confianza de los civiles y realizar las labores de aislamiento necesarias para detener los contagios.
La situación estadística e institucional del brote registra los siguientes datos:
- Cifras actuales: Se reportan más de 900 casos sospechosos y más de 200 muertes ligadas a la enfermedad.
- Población vulnerable: La organización humanitaria Save the Children informó que una cuarta parte de los fallecimientos confirmados corresponden a menores de edad.
- Zonas afectadas: El virus se concentra en tres provincias orientales del Congo, incluyendo Kivu del Norte —bajo control del grupo rebelde M23— y Kivu del Sur —controlada por la Alianza del Río Congo—.
- Recursos financieros: Los países donantes prometieron un fondo de 500 millones de dólares para combatir la epidemia, pero las autoridades sanitarias aclararon que los recursos no se han desembolsado en su totalidad.
Impacto regional y restricciones de viaje
Los enfrentamientos armados continúan en la región a pesar de los intentos de mediación diplomática encabezados por Estados Unidos. Como consecuencia, la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados reportó que los centros de tránsito en la región del Nilo Occidental en Uganda, país fronterizo con el Congo, operan a más del doble de su capacidad instalada.
La emergencia comenzó a generar repercusiones en las políticas de movilidad global. La Organización de Aviación Civil Internacional solicitó formalmente a los gobiernos del mundo adoptar medidas preventivas estrictas en los aeropuertos. Por su parte, las autoridades de Salud en México emitieron una recomendación oficial para exhortar a las personas que se encuentren en el Congo, Uganda y Sudán a evitar viajar a territorio mexicano en el marco de la próxima Copa Mundial de Fútbol.
