El regidor de Cadereyta de Montes, Luis Carlos de Arellano, calificó como insuficiente la propuesta de equidad de género del Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ) orientada a postular mujeres en los municipios que nunca han sido gobernados por una alcaldesa. El funcionario argumentó que los lineamientos actuales se quedan cortos y propuso una reforma político-electoral integral que divida de manera fija el mapa del estado en bloques obligatorios de paridad absoluta, garantizando que el acceso de las mujeres al ejercicio del poder sea una realidad y no una simulación cupular.
El sesgo económico y centralista de las candidaturas actuales
De Arellano expuso que el principal obstáculo para el empoderamiento femenino radica en los intereses económicos y de recaudación de las demarcaciones. Explicó que las cúpulas y «tribus» de los partidos políticos —históricamente dominadas por varones— desplazan las candidaturas femeninas hacia zonas con menor peso financiero, concentrando a los aspirantes hombres en la zona conurbada de alta rentabilidad, que incluye a la capital, El Marqués, Corregidora y San Juan del Río.
El regidor contrastó la realidad queretana al señalar que las únicas demarcaciones gobernadas actualmente por mujeres corresponden a la zona serrana y el semidesierto, tales como Cadereyta de Montes, Peñamiller, Pinal de Amoles y Landa de Matamoros. Sostuvo que mientras los partidos disfracen sus designaciones bajo esquemas de encuestas o pragmatismo legal, la paridad se aplicará por obligación y no por convicción, manteniendo un esquema patriarcal de distribución de cuotas en detrimento del desarrollo político de las ciudadanas.
Alternancia obligatoria por distritos y municipios sin reelección
Frente al escenario electoral de 2027 y la eliminación de la reelección, el funcionario propuso que la legislación obligue a todas las fuerzas políticas a postular exclusivamente mujeres en nueve municipios determinados, y hombres en los nueve restantes, invirtiendo el género de manera automática en el proceso electoral del año 2030. Esta misma fórmula de alternancia fija por periodo gubernamental debería replicarse en la conformación de las candidaturas a las diputaciones de los distritos locales.
Con este mecanismo, se evitaría que los partidos cumplan con el criterio de equidad enviando candidatas únicamente a distritos perdidos o municipios rurales. De Arellano hizo un llamado directo al legislador local Sinuhé Piedragil Banda y al gobernador del estado, Mauricio Kuri González, para impulsar esta iniciativa desde el Poder Ejecutivo y el Congreso local, permitiendo que la entidad pase a la historia democrática con un marco legal de vanguardia similar a modelos internacionales de paridad total.
El historial de género en Cadereyta y el bloque de competitividad
Al analizar el caso específico de Cadereyta de Montes, el regidor aclaró que Morena ha mantenido una política de postulación femenina constante, abriendo los procesos con candidatas en las elecciones de 2015, 2018, 2021 y 2024. Sin embargo, precisó que estas determinaciones a nivel estatal suelen obedecer a ajustes técnicos de última hora para subsanar los bloques de competitividad ante la autoridad electoral y no a una agenda de justicia social interna.
Como antecedente, recordó el proceso de 2021, donde él se encontraba compitiendo activamente en territorio y fue retirado de la contienda al segundo día de campaña. Detalló que la caída de la postulación de la candidata de Pinal de Amoles descompensó la paridad global del partido, lo que obligó a la dirigencia nacional a bajar de forma imprevista su registro en Cadereyta y el de Juan Alvarado en San Juan del Río para cumplir con los requerimientos del IEQ.
Resistencia en el círculo rojo y simulación discursiva
Finalmente, el regidor lamentó la resistencia y la falta de perfiles femeninos que están siendo medidos actualmente por los partidos políticos de cara a las posiciones de mayor relevancia en el estado, incluyendo la presidencia municipal de la capital y la gubernatura de Querétaro. Señaló que la clase política suele rasgarse las vestituras en los discursos públicos, pero bloquea las estructuras reales que permitirían la llegada de las mujeres a los puestos de toma de decisiones.
Aseveró que aunque el diseño de la alternancia rígida sea calificado por el círculo rojo y los operadores tradicionales como una propuesta compleja o inviable, es la única ruta jurídica efectiva para romper los pactos de conveniencia. Concluyó que la sociedad civil debe empujar la reforma para garantizar que los municipios metropolitanos, como El Marqués o Querétaro —donde solo ha existido la figura de alcaldesa interina pero jamás una electa por el voto popular—, abran sus alcaldías a liderazgos femeninos definitivos en las próximas contiendas.
