La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, encabezó el acto oficial de promulgación de la Ley de Cuidados en la Ciudad de México. Durante el evento, la mandataria capitalina afirmó que esta nueva normativa abre una ruta jurídica e institucional para deconstruir los roles de género tradicionales, bajo las premisas de desfeminizar, desmercantilizar y desfamiliarizar las tareas de asistencia y mantenimiento del hogar, las cuales han sido delegadas históricamente a la población femenina.
Brugada enfatizó que la capital del país se consolida a la vanguardia internacional al ser de las primeras urbes en establecer de forma constitucional la erradicación de la división sexual del trabajo, dando paso a lo que definió como un «nuevo constitucionalismo feminista». Tras extender un reconocimiento al Congreso de la CDMX y a las más de 6 mil personas e instituciones que enriquecieron el proceso de consulta ciudadana, la jefa de Gobierno subrayó que la sobrecarga injusta de tareas domésticas representa una deuda social que ha truncado el desarrollo profesional, escolar y personal de millones de mujeres.
Las tres dimensiones del derecho humano al cuidado
La legislación promulgada desde las instalaciones de la Utopía Mixiuhca eleva el cuidado a rango de derecho humano fundamental, estructurándolo en tres vertientes esenciales para el desarrollo de la vida comunitaria:
- Derecho a cuidar: Garantizar condiciones dignas, retribución justa, capacitación y seguridad social para aquellas personas que deciden o ejercen la labor de cuidadores.
- Derecho a ser cuidado: Asegurar que los sectores de la población en situación de vulnerabilidad o dependencia —como infantes, adultos mayores o personas con discapacidad— reciban asistencia oportuna y de calidad.
- Derecho al autocuidado: Promover que los ciudadanos cuenten con el tiempo libre, los espacios y los recursos necesarios para atender su propia salud física y mental.
Mandato transexenal e infraestructura pública obligatoria
La Ley de Cuidados no se limita a un catálogo de principios conceptuales, sino que fija obligaciones presupuestales y de obra pública vinculantes para las próximas administraciones locales. El documento establece un mandato gubernamental indeclinable para la planeación y construcción progresiva de centros especializados, estancias infantiles, lavanderías populares, comedores comunitarios y espacios de respiro para cuidadores.
La mandataria capitalina puntualizó que esta obligación de edificar infraestructura posee un carácter transexenal, lo que significa que ninguna administración posterior podrá frenar o desmantelar los avances, debiendo mantener inversiones constantes hasta alcanzar la plena universalidad de los servicios públicos integrados en el Sistema de Cuidados de la Ciudad de México. Con esto, el gobierno local busca transitar de un modelo donde el bienestar depende del mercado o del núcleo familiar, a un sistema solidario con corresponsabilidad del Estado.
