El abogado Frank Pérez, representante legal de Ismael «El Mayo» Zambada, remitió un documento formal al juez Brian M. Cogan, titular de la corte del Distrito Este de Nueva York, solicitando que se tome en consideración el estado de salud y la disposición procesal de su cliente al momento de dictar la sentencia condenatoria. En el escrito, se destaca que el cofundador del Cártel de Sinaloa ha aceptado de manera «inequívoca» su responsabilidad en los delitos federales imputados desde su arribo involuntario a los Estados Unidos, ocurrido hace dos años tras denunciar un secuestro y engaño perpetrado por Joaquín Guzmán López.
La defensa subrayó que, si bien Zambada no aportó una colaboración sustancial de inteligencia con los fiscales del Departamento de Justicia, su determinación de declararse culpable evitó el desahogo de uno de los juicios por narcotráfico más complejos, costosos y de mayor riesgo de seguridad en la historia judicial estadounidense. Al renunciar a la presentación de mociones previas al juicio o recursos encaminados a la reducción de su condena, el acusado de 76 años asumió plenamente el escenario de que la pena impuesta anulará cualquier posibilidad futura de salir en libertad.
Solicitud de reclusión en instalaciones médicas especializadas
A sabiendas de las condiciones de aislamiento total en las que cumple cadena perpetua su antiguo socio, Joaquín «El Chapo» Guzmán, en el penal de máxima seguridad ADX Florence en Colorado, «El Mayo» Zambada enfocó su petición ante el tribunal en la designación del centro de reclusión. Su abogado precisó que el capo padece afecciones médicas complejas, crónicas y de carácter progresivo, las cuales fueron tachadas de los registros públicos por motivos de privacidad, pero que tenderán a agravarse de forma severa debido a su avanzada edad.
La defensa aclaró que no solicita un penal de baja seguridad ni un régimen de privilegios especiales, sino el cumplimiento de las normativas de la Oficina de Prisiones de los Estados Unidos (BOP) que obligan al Estado a proporcionar atención médica idónea a los internos. En ese sentido, se requirió al juez Cogan emitir una recomendación para que Zambada sea asignado a alguno de los siguientes complejos médicos penitenciarios:
- FMC Butner: Centro Médico Federal ubicado en Carolina del Norte, reconocido por sus unidades de atención oncológica y tratamientos complejos.
- FMC Rochester: Complejo penitenciario especializado en salud mental y cuidados médicos avanzados situado en Minnesota.
- MCFP Springfield: Centro Médico Federal para Prisioneros de los Estados Unidos localizado en Misuri, dotado con equipamiento quirúrgico y de rehabilitación.
Antecedentes biográficos e inicio en la delincuencia organizada
El documento de la defensa incorpora una relatoría sobre los orígenes de Ismael Zambada con la finalidad de proveer contexto social al juzgador. Detalla que a la edad de 12 años, «El Mayo» sufrió la pérdida de su padre debido a un cáncer cerebral, evento que truncó su educación formal y lo forzó a ingresar al mercado laboral de subsistencia para sostener económicamente a su familia.
| Cronología de Evolución Delictiva | Edad del Imputado | Contexto Socioeconómico y Operativo | Situación Jurídica Actual (2026) |
| Orfandad y Abandono Escolar | 12 años | Muerte de su padre por tumor cerebral; asume el sustento familiar. | N/A |
| Inicio en el Tráfico de Drogas | 19 años | Primeros cultivos de marihuana camuflados en parcelas de maíz en las montañas. | Integración del historial delictivo de la fiscalía. |
| Consolidación en el Cártel | Etapa Adulta | Ascenso hasta la cúpula de la organización criminal transnacional. | Acusación formal de 17 cargos federales. |
Zambada se inició formalmente en el tráfico de sustancias ilícitas a los 19 años mediante el cultivo rudimentario de marihuana en zonas serranas de Sinaloa. El pliego judicial concluye reconociendo la gravedad de los 17 cargos criminales que enfrenta —entre los que figuran tráfico masivo de fentanilo y cocaína, lavado de dinero, delincuencia organizada, posesión de armas de fuego de uso exclusivo y homicidio—, argumentando de forma complementaria que el acusado no proyectaba de origen que su organización alcanzara la magnitud delictiva por la cual hoy aguarda una sentencia definitiva de prisión de por vida.
