Diversas firmas de inteligencia y ciberseguridad, como TeamT5 y Palo Alto Networks, advirtieron sobre un incremento en la frecuencia y escala de ciberataques patrocinados por actores vinculados a China tras la adopción del modelo de código abierto DeepSeek. De acuerdo con los análisis técnicos, las reducidas barreras de seguridad y la ausencia de filtros de rechazo automático en la plataforma permiten a grupos de hackers automatizar fases operativas completas, desde el reconocimiento de redes y la evaluación de vulnerabilidades hasta la generación de código malicioso y la toma de decisiones defensivas en tiempo real.
Investigaciones de firmas como Witness AI y Booz Allen Hamilton destacan riesgos adicionales vinculados a la privacidad de los datos y el funcionamiento de la herramienta. De acuerdo con estos análisis, las políticas de tratamiento de información de DeepSeek estipulan el almacenamiento de prompts y metadatos técnicos en servidores bajo jurisdicción de Pekín, detectándose además transmisiones de tráfico hacia la operadora estatal China Mobile.
A raíz de estas revelaciones, entidades gubernamentales e infraestructuras críticas en países como Estados Unidos, Italia, Australia y Corea del Sur han establecido prohibiciones o restricciones de uso de la herramienta en dispositivos oficiales, mientras la Unión Europea evalúa marcos regulatorios adicionales para modelos de IA abiertos.

