El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra el gobierno de Canadá tras el estancamiento de las conversaciones comerciales entre ambas naciones, situación que derivó en la entrada en vigor de una nueva tasa arancelaria del 50 por ciento sobre importaciones canadienses valuadas en aproximadamente 20 mil millones de dólares.A través de su plataforma Truth Social, el ejecutivo estadounidense acusó a Ottawa de mantener gravámenes desproporcionados en contra de los productores agrícolas estadounidenses, afirmando que su administración mantendrá una postura firme para erradicar dichas prácticas.
La reacción del mandatario se produjo horas después de que venciera el plazo otorgado para diferir las tarifas sancionatorias y luego de que la representación comercial de la Casa Blanca, a cargo de Jamieson Greer, señalara que la delegación canadiense rechazó los términos negociados previamente.En respuesta al gravamen impuesto por Washington, el primer ministro canadiense Mark Carney tildó las condiciones estadounidenses de inaceptables y anunció medidas de represalia arancelaria equivalentes, dirigidas a sectores estratégicos como la maquinaria agrícola, los productos lácteos, el acero y el papel.
El conflicto arancelario actual se sustenta en la aplicación de la Sección 338 de la Ley de Tarifas de 1930 por parte de Estados Unidos, mecanismo utilizado para contrarrestar lo que Washington califica como medidas discriminatorias contra las exportaciones automotrices, de lácteos y bebidas de origen estadounidense.Mientras las autoridades norteamericanas descartaron por el momento la reanudación de las mesas de diálogo diplomático, las tensiones comerciales en la región continúan elevándose ante las respuestas fiscales cruzadas entre ambos socios del T-MEC.

