La modelo mexicana y actual Miss Universo, Fátima Bosch, enfrenta la posibilidad de que autoridades judiciales de Tailandia emitan una orden de arresto en su contra. La situación legal se deriva de una denuncia penal interpuesta por el empresario Nawat Itsaragrisil, directivo de la organización local del certamen, tras los altercados públicos y declaraciones cruzadas ocurridos en el marco de la edición 2025 de la competencia de belleza celebrada en Bangkok.
Las imputaciones legales tramitadas ante las instancias tailandesas contemplan delitos por difamación mediante publicaciones en internet, acusaciones falsas e introducción de información engañosa en sistemas digitales. De acuerdo con el marco legal aplicable en dicho país, a través de la legislación tipificada en la Computer Crime Act, las sanciones por estos ilícitos pueden alcanzar penas de hasta cinco años de prisión, además de multas económicas que ascienden a los 200,000 baht.
En respuesta a las acciones emprendidas por el empresario, la representante mexicana y la Organización Miss Universo emitieron comunicados rechazando los señalamientos y catalogando las medidas como un intento de intimidación sistemática. Bosch argumentó haber sido objeto de hostigamiento verbal por parte de Itsaragrisil, sosteniendo que sus pronunciamientos públicos buscaron defender su dignidad frente a descalificaciones ocurridas durante las actividades oficiales del certamen.
A la par del conflicto jurisdiccional en Tailandia, el entorno de la soberana de belleza se encuentra vinculado a un proceso civil en una corte de Nueva York promovido por el compositor Omar Harfouch contra JKN Universe. Dicho expediente contempla acusaciones sobre presuntas irregularidades en la votación del certamen, salpicando además al empresario Raúl Rocha Cantú, copropietario de la firma, quien mantiene investigaciones abiertas en México por la Fiscalía General de la República.

