Un equipo de investigadores estadounidenses de la empresa Kindred Companion Sciences utilizó la herramienta de edición genética CRISPR para producir los primeros perros hipoalergénicos. Mediante este procedimiento, los científicos lograron desactivar el gen responsable de producir la proteína principal que detona las reacciones alérgicas en los seres humanos, la cual se transmite habitualmente a través de la saliva, el pelaje y la caspa de los caninos.
El proceso científico y la prueba de laboratorio
El experimento consistió en editar el código genético en células de piel canina para neutralizar la proteína alergénica. Posteriormente, la información genética modificada se transfirió a óvulos que se implantaron en una perra de raza beagle que sirvió como madre sustituta. En septiembre de 2024 nacieron dos cachorras sanas, Bailey y Alfie. Las pruebas médicas posteriores, publicadas en la revista especializada CRISPR Journal, confirmaron la ausencia de la proteína en la saliva y la caspa de ambas ejemplares, sin generar reacción en ensayos cutáneos con personas alérgicas.
Implicaciones comerciales, bioéticas y retos futuros
Aunque la investigación representa un avance significativo respecto a intentos previos basados en la clonación, la comunidad científica señala que se requerirán años de estudio para evaluar la seguridad a largo plazo de los animales y la efectividad del método en un espectro más amplio de la población. Asimismo, expertos en bioética advirtieron sobre el impacto social de la comercialización de mascotas diseñadas en laboratorio, alertando que la demanda de estos cachorros podría desincentivar la adopción de animales en refugios y albergues.

