Un grave accidente ferroviario registrado en las cercanías de la estación de Urda, en la provincia de Toledo, España, dejó un saldo preliminar de 68 personas fallecidas y al menos 50 heridos. El trágico siniestro involucró a un tren de alta velocidad (AVE) de la compañía Renfe y una formación de la empresa Iryo, los cuales colisionaron en un tramo de la línea que conecta Madrid con Sevilla.
Falla en el sistema de seguridad y error en el centro de control
El ministro de Transporte de España, Óscar Puente, explicó que el origen de la tragedia se debió a una falla técnica en el sistema de seguridad LZB, lo que ocasionó la detención de varios trenes en la vía. Posteriormente, desde el centro de control de Adif se emitió la autorización para reanudar la marcha del convoy de Renfe sin fijar una restricción de velocidad, impactando por alcance al tren Iryo que permanecía detenido en el trayecto.
Labores de rescate e investigación en curso
Equipos de emergencia y la Guardia Civil desplegaron intensos operativos en la zona para rescatar a las víctimas atrapadas entre los vagones siniestrados, trasladando a los lesionados a diversos centros hospitalarios de la región. En tanto, especialistas de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) tomaron declaraciones a los operadores del puesto de mando para esclarecer el deslinde de responsabilidades operativas.

