El excandidato presidencial ultraderechista Flávio Bolsonaro arribó a territorio estadounidense junto a su familia cercana tras perder la segunda vuelta electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva. La salida del senador de 45 años se dio en medio de un absoluto hermetismo y desafiando una orden directa de la Corte Suprema de Brasil que le prohibía abandonar el país y exigía la entrega inmediata de sus documentos de viaje. Ante el vencimiento del plazo fijado por la justicia, la Policía Federal procedió a la cancelación formal de sus pasaportes diplomático y ordinario, mientras se investigan las vías clandestinas que utilizó para cruzar la frontera.
Asilo en Estados Unidos y las investigaciones judiciales
Desde Washington, la administración encabezada por Donald Trump confirmó la expedición de visados para recibir formalmente a Flávio Bolsonaro, quien se suma a su hermano Eduardo en suelo norteamericano alegando persecución política. La mudanza al extranjero ocurre en un momento crítico para el legislador, quien perderá su escaño en la Cámara Alta el próximo febrero y con ello el fuero constitucional que frenaba diversos procesos en su contra. Entre los expedientes que enfrenta destacan investigaciones bajo secreto de sumario por presunto lavado de dinero, las cuales eran conducidas por el magistrado Alexandre de Moraes.
La reacción de Lula da Silva ante la huida de su rival
El presidente electo Luiz Inácio Lula da Silva calificó la salida de su adversario político como una acción vergonzosa, señalando que «quien no debe, no teme» y recordando su propia experiencia al permanecer en el país para enfrentar a la justicia durante el caso Lava Jato. Aliados del Partido Liberal confirmaron haber recibido mensajes de texto de Flávio Bolsonaro solicitando tiempo antes de emitir declaraciones públicas, mientras la victoria del Partido de los Trabajadores consolida el retorno del liderazgo de izquierda al ejecutivo brasileño.

