La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se pronunció sobre la renuncia de Guadalupe Taddei Zavala a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), calificando como correcta la decisión de la exfuncionaria de separarse del cargo para deslindar responsabilidades. Durante la conferencia matutina, la jefa del Ejecutivo federal enfatizó que la institución no podía operar bajo la «sombra de conflicto de interés» de cara a los próximos procesos electorales, por lo que instó a las autoridades correspondientes a dar continuidad a las auditorías administrativas y financieras.
Exigencia de investigaciones a fondo y rechazo a privilegios
Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que la dimisión no debe traduciéndose en impunidad y solicitó que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y el Órgano Interno de Control desahoguen las indagatorias sobre presuntas irregularidades en contratos millonarios otorgados a proveedores como Cajas Graf y Corporativo Zeg. Cuestionada sobre las imágenes difundidas en las que un contratista del INE aparece junto al hijo de la exconsejera en un hotel de lujo en Francia, la mandataria reafirmó que su administración no tolera ostentaciones ni esquemas de opacidad en la función pública.
Denuncia de ataques misóginos frente a la fiscalización institucional
A la par de pedir que se esclarezca el presunto mal manejo de recursos públicos, la titular del Ejecutivo federal marcó una clara distinción entre el combate a la corrupción y las agresiones dirigidas a la vida privada de la excomisionada. Claudia Sheinbaum Pardo condenó el linchamiento mediático impulsado por sectores de la oposición durante el fin de semana, calificando las burlas hacia la exconsejera presidenta como expresiones de carácter misógino y machista que desvían la atención de la fiscalización institucional.

