El diputado local por Morena y presidente de la Comisión de la Juventud y Deporte en la Legislatura de Querétaro, Edgar Inzunza Ballesteros, hizo un llamado a la afición, futbolistas y organizadores a detener la creciente ola de violencia y agresiones registrada en los partidos de fútbol llanero de la entidad.
El legislador señaló que la ingesta de bebidas alcohólicas y las severas rivalidades comunitarias han derivado en episodios de descontrol en diversos campos deportivos, afectando la convivencia familiar y el desarrollo deportivo de niñas, niños y jóvenes.
Problemática estatal y llamado al autocontrol
Inzunza Ballesteros subrayó que las conflagraciones e incidentes violentos no corresponden a un hecho aislado ni a una sola localidad, sino que se han presentado en municipios como San Juan del Río, Pedro Escobedo, El Marqués, Querétaro y comunidades de la Sierra Gorda:
- Pérdida de control social: Advirtió que este tipo de disputas envían un mensaje negativo a los menores de edad presentes en las tribunas y alrededores de las canchas.
- Propósito del deporte: Enfatizó que la práctica del fútbol llanero debe mantenerse como una vía de recreación, salud y esparcimiento social.
Respaldo a los árbitros en encuentros de alta concurrencia
El diputado pidió frenar las agresión verbales y físicas en contra de los árbitros, recordando que en el ámbito amateur enfrentan condiciones adversas y, en ocasiones, escasa capacitación formal para controlar cotejos ríspidos.
Como ejemplo de la complejidad arbitral, citó el clásico comunitario entre el Inter de La Valla y los Aztecas de La Valla, un choque que puede reunir hasta a mil espectadores en el perímetro de la cancha, incrementando la presión sobre los jueces centrales y abanderados.

