El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona sorprendió en la Ciudad de México a su entrañable amigo Pocho, un taxista capitalino a quien conoció hace décadas y que posteriormente se desempeñó como escenógrafo en 12 giras internacionales del artista. En un emotivo reencuentro difundido en redes sociales, el intérprete le entregó las llaves de un automóvil último modelo como reconocimiento a sus años de lealtad y trabajo conjunto.
De taxista capitalino a escenógrafo internacional
El vínculo entre ambos nació hace años cuando Ricardo Arjona abordó el taxi de Pocho en las calles de la capital mexicana durante los inicios de su carrera. Con el paso del tiempo, la relación trascendió el transporte público y el conductor fue integrado al equipo de producción del cantante, colaborando activamente en el montaje escénico de más de una década de espectáculos por diversos países.
Durante el encuentro, el artista aclaró que la sorpresa no se trataba de una escena actuada sino de un homenaje genuino. Pocho expresó su agradecimiento por los años de empleo y las oportunidades brindadas por el músico, recordando incluso cómo en el pasado el cantautor le obsequió estructuras de escenografías que le sirvieron para generar ingresos adicionales.
El arraigo de Ricardo Arjona con la Ciudad de México
Este gesto reafirma la estrecha conexión que el cantautor mantiene con México, país decisivo en los comienzos de su trayectoria musical. El propio artista ha relatado en reiteradas ocasiones cómo las vivencias con conductores locales en la capital sirvieron de inspiración para componer uno de sus más grandes éxitos, «Historia de taxi».
El cantautor guatemalteco ha destacado públicamente su gratitud hacia la capital mexicana, reconociendo que sus primeros pasos en recintos como el Teatro de la Ciudad y sus vivencias en el tradicional Hotel Pisa marcaron el rumbo de su carrera artística y la composición de sus temas más emblemáticos.

