Los conflictos agrarios y de intereses económicos en los parajes de Puente de Dios y Cuatro Palos mantienen paralizada la actividad turística en el municipio de Pinal de Amoles, Querétaro. La falta de regularización legal y la falta de mediación efectiva por parte de las autoridades municipales han derivado en una crisis social que ya reporta pérdidas superiores a los 20 millones de pesos, afectando directamente el sustento de las familias de la región.
El conflicto económico y social en Puente de Dios
El paraje turístico de Puente de Dios, ubicado en la ribera del río que conecta Aguacatlán con Jalpan, acumula casi ocho meses sin operar de manera regular tras una contingencia ambiental. El cierre prolongado ha generado una pérdida económica estimada en cerca de 10 millones de pesos, impactando a una cooperativa de 20 integrantes y a unos 60 guías de turismo que dependen exclusivamente de esta actividad.
La problemática se originó debido a que la mayoría de los ejidatarios locales no fueron incluidos formalmente en los beneficios de la cooperativa que administraba el sitio. La intervención de actores externos reactivó los reclamos agrarios, provocando que la asamblea ejidal suspendiera las actividades.
Aunque dependencias federales como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) ya intervienen en el caso, los procesos se han concentrado en subsanar las irregularidades normativas que se ignoraron durante años, postergando la negociación política necesaria para reabrir el punto turístico.
Cuatro Palos se suma a la parálisis turística
La crisis en el municipio se agudizó con el inicio de una disputa similar en el mirador de Cuatro Palos. Este sitio venía operando bajo una cooperativa integrada por 14 ejidatarios, respaldada por un convenio de asamblea que, según diversas versiones, mantenía vigencia temporal o indefinida.
Sin embargo, inconformidades internas motivadas por la distribución de los altos ingresos que genera el paraje llevaron al resto de los ejidatarios a desconocer el acuerdo y exigir una reestructuración de los beneficios. La parálisis combinada de Cuatro Palos y Puente de Dios resta más de 20 millones de pesos a la economía de Pinal de Amoles, debilitando el comercio y los servicios locales.
Exigen mayor intervención de la presidencia municipal
Ante el impacto financiero y el riesgo de que las disputas escalen a problemáticas sociales mayores, los sectores afectados señalan que la presidencia municipal debe asumir la responsabilidad moral y política de resolver la situación.
Si bien existen mesas de diálogo en las que participan autoridades locales, se demanda una mediación más intensiva y una gestión acelerada ante las instancias federales del sector ambiental y de aguas para flexibilizar los tiempos de regularización, con el objetivo de proteger la estabilidad y los ingresos de las comunidades de la Sierra Gorda.
