Habitantes del primer cuadro de la Delegación Felipe Carrillo Puerto, en el municipio de Querétaro, manifestaron su profunda frustración y hartazgo ante la inacción de las autoridades de la Comisión Estatal de Aguas (CEA) y el gobierno municipal para resolver el colapso del sistema de drenaje. Tras las severas inundaciones registradas en agosto de 2025, las lluvias de este 2026 han vuelto a encender las alarmas entre los vecinos, quienes enfrentan focos de infección recurrentes y daños severos a sus patrimonios debido a deficiencias y retrasos críticos en las obras públicas de la zona.
Focos de infección y daños materiales en El Progreso y La Magdalena
La problemática afecta de manera diferenciada a las calles de la demarcación, pero el común denominador es el retorno de aguas residuales hacia el interior de las viviendas. En la calle de Oro, perteneciente a la colonia El Progreso, el sistema de alcantarillado se encuentra completamente saturado, impidiendo el uso básico de sanitarios, regaderas y lavadoras.
Los residentes reportan que conviven diariamente con fauna nociva, malos olores y riesgos inminentes a la salud, como infecciones cutáneas y gastrointestinales por el contacto directo con el agua contaminada. A pesar de que las autoridades entregaron válvulas de seccionamiento a los afectados, los registros se mantienen llenos, provocando que las aguas negras inunden patios, salas y cocinas durante las tormentas, destruyendo muebles y acabados.
Por otro lado, en la calle de La Magdalena se ejecutó recientemente una obra para sustituir el antiguo drenaje de concreto por tuberías de PVC de mayor diámetro. Sin embargo, los colonos señalaron que la infraestructura resultó insuficiente, ya que con las precipitaciones de 2026 el agua volvió a ingresar a los domicilios, sembrando dudas sobre la calidad técnica y el diseño del proyecto pluvial.
Contratos vencidos y desorganización en las obras públicas
El malestar social se ha intensificado debido al abandono y retraso de los trabajos de infraestructura contemplados en la propuesta de obra anual. La rehabilitación integral de la privada Capulín y la calle San Miguel presenta un desfase de tres meses respecto a los plazos legales establecidos por el propio municipio de Querétaro.
| Detalle de la Obra | Especificación Contractual | Estatus Actual (Junio 2026) |
| Empresa Contratista | Cres Generador de Desarrollos S.A. de C.V. | Actividad intermitente en la zona de intervención. |
| Inversión Asignada | $13,998,677 pesos | Presupuesto ejercido con retraso de entrega. |
| Fecha de Inicio | 10 de diciembre de 2025 | Trabajos iniciados conforme al programa original. |
| Fecha de Término Pactada | 3 de marzo de 2026 | Plazo vencido; vialidades continúan abiertas e inconclusas. |
En la calle San Miguel, la primera lluvia del año provocó nuevamente el brote de aguas negras por las coladeras domésticas, lo que hace suponer a los vecinos que la nueva red acumulará el flujo de otras vialidades y será incapaz de dar abasto. En la privada Capulín y la calle Espuela del Ferrocarril Sur, la inconformidad radica en que la constructora remueve la tierra pero no la retira, dejando zanjas profundas y desniveles que ya han provocado caídas de transeúntes.
Exigencia de transparencia y omisión de las autoridades locales
Ante la falta de respuestas por parte de la delegada Sandra Díez y la Dirección de Comunicación Social del municipio de Querétaro, a cargo de Karen Lomelí —quienes turnaron la responsabilidad de manera exclusiva a la CEA—, los ciudadanos han recurrido a instancias legislativas para visibilizar la problemática. El pasado 8 de junio, vecinos ofrecieron una rueda de prensa acompañados por la senadora Beatriz Robles para exigir auditorías y una planeación integral de los recursos.
De acuerdo con testimonios de los ingenieros de campo recabados por el regidor Fernando Flores, la demora responde a una falta de coordinación central, ya que las cuadrillas de trabajadores son movidas constantemente de una calle a otra para simular avances parciales. El regidor criticó la opacidad en la asignación de contratos y la ausencia de recorridos de supervisión por parte del presidente municipal, atribuyéndolo al temor de enfrentar los reclamos de la comunidad. Por su parte, se planteó la necesidad de gestionar recursos mixtos con la federación y priorizar la salud y los servicios básicos de la población por encima de gastos superficiales o festividades locales.
