El director técnico de la Selección Mexicana, Javier «El Vasco» Aguirre, prepara ajustes sustanciales en la alineación titular de cara al encuentro definitivo contra la selección de Ecuador este 30 de junio. Tras analizar la intensidad y el estilo de juego presionante que caracteriza a los equipos dirigidos por Sebastián Beccacece, el estratega mexicano buscará apuntalar líneas clave para contrarrestar el despliegue físico del rival sudamericano.
Entre las principales novedades operativas destaca el retorno de la dupla defensiva central compuesta por César Montes y Johan Vásquez, quienes no habían podido consolidar regularidad debido a una expulsión en el partido debut. Asimismo, la lateral izquierda registraría el regreso del experimentado Jesús Gallardo en sustitución del juvenil Mateo Chávez, aportando mayor oficio en la zona baja.
Ajustes en la media cancha y delantera titular
El cuerpo técnico de la federación prevé una disputa cerrada en la recuperación del balón, lo que motivará movimientos en el medio campo y la ratificación de su aparato ofensivo:
- Medio campo reforzado: El juvenil de 17 años, Gilberto Mora, cedería su puesto en el cuadro inicial para dar paso a Brian Gutiérrez, quien se integrará a las labores de contención y distribución junto a Luis Romo y Erik Lira.
- Ataque definido: En el eje de ataque se mantendrá la confianza en la experiencia internacional, perfilando a Raúl Jiménez como delantero centro, flanqueado por Julián Quiñones y Roberto Alvarado por los costados.
- Visión del timonel: Aguirre enfatizó la madurez y audacia de los elementos jóvenes del plantel, destacando que el grupo afronta el compromiso con optimismo y sin temor al escenario de presión que representa la localía.
El factor de la localía y el aprendizaje histórico
Durante la conferencia de prensa previa celebrada en las instalaciones del Estadio Azteca, Javier Aguirre señaló que el respaldo de la afición mexicana debe fungir como un elemento motivador y no como una carga de presión paralizante. El seleccionador recordó que jugar en casa obliga a un doble esfuerzo institucional y deportivo, respaldado por un equipo de inteligencia deportiva que siguió de cerca las variantes de Ecuador en sus cotejos previos.
Finalmente, el entrenador nacional hizo una retrospectiva sobre sus gestiones mundialistas pasadas en las ediciones de 2002 y 2010. Al respecto, reconoció haber cometido errores tácticos en los partidos de eliminación directa contra Estados Unidos y Argentina, afirmando que esas experiencias le han servido para madurar su lectura de juego y evitar la repetición de fallas conceptuales en momentos de alta exigencia de la Copa del Mundo.
