Vecinos de la Segunda Privada del Capulín, ubicada en la delegación Felipe Carrillo Puerto en Querétaro, manifestaron su profunda preocupación ante la proximidad de las lluvias, debido al rezago estructural que dejó a su calle por debajo del nivel de las vialidades circundantes. Los afectados señalan que, tras una serie de arreglos realizados en las vías del ferrocarril, la vialidad quedó en una especie de fosa, convirtiéndose en el primer punto de inundación de la zona.
La problemática se intensifica debido a que se trata de una calle cerrada sin salida natural para el agua. Además, los residentes denunciaron que los registros y coladeras pluviales quedaron mal nivelados, situándose por encima del suelo, lo que impide por completo que el agua fluya hacia el drenaje y provoca que la calle se llene como una cisterna.
Promesas incumplidas y pérdidas totales
Los habitantes recordaron que durante las inundaciones del año pasado perdieron la totalidad de sus pertenencias y electrodomésticos, por lo que viven con el temor constante de que la historia se repita. A casi un año de los siniestros, las soluciones prometidas por las autoridades locales no han llegado.
- El tope de contención: Las autoridades se comprometieron a construir un tope en la entrada de la privada para frenar el ingreso de las corrientes de agua de las avenidas principales, una obra menor que sigue sin ejecutarse.
- Infraestructura destruida: La Privada del Capulín se encuentra actualmente intransitable y con los trabajos detenidos de manera intermitente, lo que incrementa el riesgo sanitario y de movilidad para las familias.
Crítica a la gestión delegacional y exigencia al municipio
Los colonos hicieron un llamado enérgico a la delegada de Carrillo Puerto, señalando que la funcionaria ha priorizado el mantenimiento estético, como pintar bardas, en lugar de atender las urgencias reales de la comunidad. Afirman que el presupuesto y el esfuerzo institucional deberían centrarse en el desazolve de calles y en la reconstrucción de los drenajes colapsados en las zonas más vulnerables.
Asimismo, dirigieron una petición al presidente municipal de Querétaro para que implemente un plan de trabajo profesional y ordenado. Denunciaron que los contratistas actuales trabajan sin planeación, realizando excavaciones dispersas («pican aquí y pican allá») sin solucionar el fondo del problema. Los vecinos exigen una reingeniería hidráulica completa, ya que las descargas pluviales provenientes de la reestructurada Avenida 5 de Febrero terminan colapsando los drenajes viejos de Carrillo Puerto y afectando también a comunidades vecinas como Magdalena y Santa Mónica. Finalmente, urgieron a revisar y reparar el cárcamo local, el cual calificaron como completamente inoperante.
