El drama de las inundaciones en la delegación Felipe Carrillo Puerto, en la capital queretana, se refleja de manera cruda en el testimonio de los adultos mayores de la Segunda Privada del Capulín. Residentes locales narraron cómo alrededor de la una de la mañana del pasado 24 de agosto, el nivel del agua irrumpió de manera violenta y sorpresiva en sus hogares mientras dormían, alcanzando rápidamente una altura de medio metro en el interior de los dormitorios.
La inundación arrastró consigo basura, escombros y vegetación descompuesta proveniente de los desbordamientos de la zona. Ante la velocidad del siniestro, la prioridad de las familias fue el resguardo de documentos oficiales de identidad y comprobantes de predial, logrando rescatar los papeles tras colocarlos sobre mesas altas, aunque la gran mayoría de sus pertenencias materiales sufrieron daños totales de manera inmediata.
Discriminación en el reparto de apoyos y secuelas de salud
A pesar de la magnitud de la contingencia, los afectados denunciaron una alarmante falta de equidad y abandono por parte de las brigadas de auxilio del gobierno municipal de Querétaro. Mientras que a diversos habitantes de las calles aledañas se les entregaron electrodomésticos, estufas y refrigeradores para reponer lo perdido, las familias de la Privada del Capulín fueron completamente excluidas del padrón de beneficiarios de los enseres domésticos, teniendo que depender de la solidaridad vecinal y civil para obtener un colchón donde dormir.
Este escenario de exclusión ha detonado consecuencias graves a corto y mediano plazo en la calidad de vida de los colonos:
- Crisis sanitaria en el hogar: La humedad acumulada, el lodo y el estancamiento de aguas residuales han provocado el desarrollo constante de infecciones respiratorias severas, resfriados y el agravamiento de enfermedades crónicas en adultos mayores que previamente no padecían estos cuadros.
- Accidentes por banquetas destruidas: El deterioro histórico y la falta de mantenimiento en el espacio público cobraron factura directa a la salud de los residentes. Una de las afectadas sufrió una caída severa durante la noche debido a un pozo oculto en la banqueta al regresar de la iglesia, accidente que derivó en el desprendimiento de la rótula y requirió una intervención quirúrgica de emergencia en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Negligencia y falta de supervisión en la reactivación de las obras
Aunque los trabajos de reconstrucción vial fueron reactivados recientemente tras meses de parálisis y abandono total por parte de la constructora, los vecinos denunciaron que la calidad de la obra actual es deficiente y carece de supervisión técnica. Señalan de manera directa al arquitecto residente y a los encargados del proyecto por permitir que los empleados dejen excavaciones con desniveles peligrosos y zonas profundas sin emparejar.
La infraestructura provisional instalada para permitir el paso peatonal consiste en tablones inestables que tambalean al paso de la gente, lo que impide que las personas de la tercera edad o con problemas de movilidad puedan salir de sus hogares de manera segura, incluso para abastecerse de los productos de la canasta básica. Los colonos urgen la intervención inmediata de las autoridades centrales para auditar la calidad del trabajo, acelerar los tiempos de entrega y garantizar la accesibilidad y seguridad de la privada antes del inicio del siguiente ciclo de lluvias.
