A casi dos años de la detención de Ismael «El Mayo» Zambada y Joaquín Guzmán López, ocurrida el 25 de julio de 2024, el periodista Luis Chaparro reveló una serie de fotografías inéditas del operativo. Durante la difusión del material en su espacio informativo, se expuso un recorrido visual detallado por el interior de la aeronave utilizada para el traslado de los capos mexicanos hacia territorio estadounidense, donde se identificaron múltiples daños materiales que sugieren que el traslado no fue pacífico.
Entre los hallazgos visibles en el fuselaje y el mobiliario interno del avión destacan:
- Daños estructurales: Respalderos quebrados en varios de los asientos principales y ventanas cuarteadas que presentan indicios de haber sido golpeadas con fuerza.
- Señales de alteración física: Marcas de fricción y huellas de calzado impresas sobre las tapicerías de los asientos largos en la parte central de la cabina, consistentes con un escenario de resistencia o forcejeo físico durante el vuelo.
- Modificaciones técnicas: Elementos en los sistemas de la avioneta alterados deliberadamente con el objetivo de evadir los radares de navegación y el rastreo aéreo internacional.
Confirmación de la autoría del FBI en el operativo
La difusión de este material resolvió una de las mayores incógnitas en torno a la captura: la presencia física y operativa de agencias de seguridad de Estados Unidos en las maniobras de aseguramiento. El reporte periodístico incluyó una declaración oficial atribuible al Buró Federal de Prisiones y al Buró Federal de Investigaciones (FBI), donde la corporación estadounidense adjudica el éxito de la detención a sus unidades de inteligencia.
El operativo fue descrito como un esfuerzo conjunto coordinado por el FBI, la Agencia de Seguridad Interior (HSI) y la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Las investigaciones confirman que las agencias norteamericanas utilizaron a Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, como el operador material para ejecutar el secuestro y entregarlo a la justicia de ese país.
Detalles de las capturas y el impacto en Sinaloa
En las imágenes que documentan el aterrizaje, se observa a Ismael «El Mayo» Zambada —vestido con una playera azul— descendiendo de la aeronave mientras es custodiado a corta distancia por un agente federal estadounidense. En la pista de aterrizaje, el histórico líder del Cártel de Sinaloa era esperado por tres oficiales vestidos de civil y un elemento uniformado de una corporación no especificada. Por su parte, Joaquín Guzmán López aparece en las placas fotográficas portando un suéter negro, pantalón de mezclilla y completamente esposado.
La captura de Zambada representó la caída del último capo de la vieja guardia del narcotráfico en México, un personaje que logró evadir la acción de la justicia por más de cinco décadas sin haber pisado prisión. Los analistas en seguridad señalan que la ausencia de su liderazgo y capacidad negociadora rompió los equilibrios delictivos, sumiendo al estado de Sinaloa en una ola de violencia interna e inseguridad que se mantiene al alza a casi veinticuatro meses del suceso.
