Residentes de la delegación Felipe Carrillo Puerto manifestaron su desesperación ante el agravamiento de las inundaciones de aguas residuales dentro de sus hogares, un problema estructural que las medidas provisionales del gobierno municipal no han logrado mitigar. A pesar de que las autoridades locales distribuyeron válvulas de retención (válvulas check) a las familias afectadas, los ciudadanos denunciaron que estos dispositivos resultan completamente inútiles debido a que el volumen de sedimentos y desechos sólidos que transporta la red general bloquea los mecanismos, permitiendo el libre retorno del agua contaminada.
Esta deficiencia técnica ha generado afectaciones directas y pérdidas económicas continuas en el patrimonio familiar:
- Destrucción de electrodomésticos: El nivel del agua residual dentro de los inmuebles alcanza alturas suficientes para cubrir y averiar de forma definitiva aparatos de línea blanca; se reportan casos donde los usuarios han perdido lavadoras hasta en dos ocasiones consecutivas debido al reflujo del drenaje.
- Daños estructurales al mobiliario: Las inundaciones cíclicas han provocado la pérdida de muebles, desprendimiento de acabados y la destrucción de puertas de madera en las recámaras de los menores y áreas de descanso.
- Insuficiencia de apoyos económicos: Aunque los afectados reconocen la entrega de indemnizaciones vinculadas al programa de seguro por pago de predial, enfatizan que dicho recurso es un paliativo temporal que no resuelve el problema de fondo ni previene que los siniestros se repitan con cada tormenta.
Suspensión de servicios sanitarios elementales en el hogar
La saturación de las líneas de alcantarillado ha cancelado la posibilidad de realizar las funciones biológicas e higiénicas más elementales dentro de las viviendas. Al encontrarse los sanitarios y las coladeras de los patios completamente desbordados de aguas negras, los habitantes se ven obligados a evacuar sus propiedades para acudir a baños públicos de establecimientos comerciales de la periferia (como Bodega Aurrera) para cubrir sus necesidades básicas.
El estado de contingencia permanente restringe las actividades cotidianas del núcleo familiar de la siguiente manera:
- Bloqueo de labores domésticas: El flujo inverso del agua impide por completo el lavado de ropa, la limpieza de patios y el aseo de enseres de cocina, ya que cualquier descarga interna acelera el desbordamiento hacia los dormitorios.
- Contaminación ambiental y alimentaria: Las emanaciones y los olores fétidos impregnan las viviendas durante todo el día, lo que impide mantener condiciones de salubridad mínimas para la preparación y consumo de alimentos, elevando el riesgo de infecciones gastrointestinales crónicas.
Exigencia de priorización presupuestal ante el gasto público
Los colonos denunciaron una grave falta de sensibilidad y empatía por parte de la administración municipal de Querétaro, señalando que las peticiones de reingeniería hidráulica presentadas durante años han sido rechazadas bajo el argumento sistemático de que «no existen recursos económicos suficientes» en las arcas públicas para ejecutar obras de esa magnitud.
La comunidad criticó fuertemente las prioridades de gasto de la alcaldía durante el año 2026, contrastando la precariedad en la que viven las familias de Carrillo Puerto con las inversiones millonarias destinadas a la organización y difusión de eventos de entretenimiento masivo, tales como el festival público con motivo del Mundial de Fútbol. Los damnificados exigieron suspender el desvío de atención hacia proyectos publicitarios y redirigir el presupuesto hacia la modernización urgente de la red de drenaje pluvial y sanitario de la delegación.
