La Secretaría de Cultura del Gobierno de México aclaró la situación legal y el manejo de la Colección Gelman durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. Las autoridades explicaron que, a pesar de ser un acervo de carácter privado, el conjunto de obras se encuentra bajo un estricto esquema de protección por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) al formar parte del patrimonio cultural de la nación.
De acuerdo con las normativas y la legislación aduanera vigente, estas piezas de arte pueden salir del país para ser exhibidas en el extranjero únicamente por un periodo máximo de dos años. Todo movimiento transfronterizo se realiza bajo la rigurosa supervisión del INBAL para garantizar la integridad, conservación y el correcto resguardo de los bienes en colaboración con sus poseedores.
Itinerario de la Colección Gelman y resoluciones legales
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, detalló el futuro inmediato de la muestra artística y desmarcó el caso de otros litigios vigentes en el Poder Judicial.
- Próxima sede en México: El ciclo de exhibición actual concluirá la próxima semana. Posteriormente, la colección regresará a territorio nacional para ser montada en el Museo de Arte Contemporáneo (MARCO) de Monterrey, Nuevo León, de cara al año 2028.
- Diferenciación de caso en la Suprema Corte: La funcionaria precisó que la Colección Gelman no tiene relación con un debate actual en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) referente a la exportación definitiva de otra obra catalogada como patrimonio nacional, permiso que fue negado formalmente por la Secretaría de Cultura y el INBAL.
Mecanismo de repatriación de bienes arqueológicos e históricos
Por su parte, Joel Omar Vázquez Herrera, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), expuso la metodología empleada por el Estado mexicano para recuperar y repatriar objetos históricos localizados de manera ilegal en el extranjero.
El proceso inicia con la activación de canales diplomáticos con el país correspondiente. La complejidad y agilidad de la devolución varían según las legislaciones locales y los tratados de hermandad existentes. Una vez que las piezas ingresan a México, especialistas del INAH efectúan análisis minuciosos para certificar su origen y autenticidad, con el fin de incorporarlas a la red de 163 museos y zonas arqueológicas distribuidas en toda la República.
