La jueza especializada de Control, Adriana Correa, dictó auto de vinculación a proceso en contra de Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), por el delito de violencia familiar. La acusación fue presentada en agravio de su esposa, María Felicia Jiménez Lavie, de origen cubano, y de su hijo menor de edad.
Durante la resolución del caso, la juzgadora determinó desechar la imputación por violencia vicaria. Tras el análisis de las pruebas documentales aportadas por el Ministerio Público, se consideró que no se acreditó que el exfuncionario federal hubiera intentado sustraer, retener o privar de la manutención al menor. Por el contrario, se demostró que convivió con su hijo días después de la agresión contra su pareja.
El intento de perdón de la víctima y la postura judicial
Un giro relevante ocurrió al inicio de la audiencia cuando la jueza informó sobre la recepción de un escrito firmado por la víctima. En el documento, María Felicia Jiménez concede el perdón a Rodríguez Padilla, manifiesta su voluntad de no continuar con el proceso penal y solicita una medida alterna con el propósito de buscar la reconciliación matrimonial.
La defensa solicitó suspender la audiencia con base en este texto, pero la jueza determinó que el escrito carecía de valor probatorio en ese momento. Esto se debe a que la violencia familiar es un delito que se persigue de oficio y el documento no contaba con la certificación legal que acreditara la autenticidad de la firma.
Próximas audiencias y argumentos de la defensa
Al concluir la audiencia, los abogados del exdirector de Pemex solicitaron la suspensión condicional del proceso para que su cliente pueda continuar el procedimiento en libertad. La jueza consideró viable la petición, pero determinó que la víctima deberá comparecer personalmente para ratificar el contenido del escrito donde otorga el perdón. Por esta razón, se programó una nueva audiencia para definir los efectos legales de una eventual suspensión.
Por otra parte, se fijó el 13 de octubre como la fecha para la audiencia intermedia, espacio donde se analizarán detalladamente las pruebas presentadas tanto por la Fiscalía como por la defensa.
Los abogados defensores cuestionaron la autenticidad del video que registra la agresión, argumentando que la grabación no tiene audio, que los peritos en psicología no entrevistaron a la mujer y que no existen testigos presenciales. Sin embargo, la jueza desestimó estos señalamientos, sosteniendo que el video es un elemento relevante y recordó que los actos de violencia familiar suelen ocurrir en la privacidad del hogar, por lo que la falta de testigos directos es común en estos casos.
