El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se vio obligado a retirar el controvertido proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) tras el rechazo unánime de las principales confederaciones del fútbol mundial. La propuesta buscaba la apertura a inversionistas privados en torneos como la Copa del Mundo, un plan que habría escalado la remuneración del directivo suizo de sus actuales 4.8 millones de dólares brutos anuales hasta una cifra cercana a los 64 millones de dólares.
Oposición de las confederaciones y retiro de la propuesta
Para concretarse, la iniciativa requería el respaldo de 106 federaciones miembro y del Consejo de la FIFA, prometiendo un incremento del 150 por ciento en los fondos otorgados a las asociaciones para el ciclo 2027. Sin embargo, la UEFA amenazó con retirar a sus selecciones de los torneos organizados por la entidad internacional, postura a la que se sumaron Concacaf y la Confederación Asiática, además de los cuestionamientos formulados por la Conmebol.
Ante la falta de consenso y la creciente división política entre los organismos rectores del deporte, Infantino emitió un comunicado informando la cancelación definitiva del proyecto. El dirigente concluyó que la propuesta provocó posturas encontradas que impedían mantener el propósito de unidad dentro del fútbol mundial, cerrando la posibilidad de privatizar participaciones en los torneos globales.

