En el marco de su Segundo Informe de Gobierno en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó la existencia de rupturas al interior de la Cuarta Transformación tras la controversia generada por el caso de Rubén Rocha Moya. Ante miembros de su gabinete, gobernadores y representantes de los poderes de la Unión, la mandataria afirmó que “aquí no hay divisiones ni rompimientos” y remarcó que la prioridad de su administración es la defensa de la dignidad y el bienestar del pueblo mexicano.
Relación bilateral con Estados Unidos y principios en seguridad
Respecto a las tensiones con Washington derivadas de señalamientos del Departamento de Justicia estadounidense contra funcionarios locales, la jefa del Ejecutivo reafirmó que la política exterior de México mantiene sus principios constitucionales. Precisó que la colaboración en materia de seguridad se rige bajo cuatro ejes fundamentales:
- Respeto a la soberanía e integridad territorial.
- Responsabilidad compartida y diferenciada.
- Respeto y confianza mutua.
- Cooperación sin subordinación.
Sheinbaum enfatizó que el diálogo y el entendimiento con otras naciones no implican sometimiento ni la renuncia a la independencia del país, asegurando que defenderá la dignidad nacional de manera firme durante su gestión.
Postura frente al caso Rubén Rocha Moya
La presidenta se refirió al contexto generado por el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien cuenta con investigaciones abiertas por la Fiscalía General de la República (FGR) tras señalamientos en Estados Unidos. Sheinbaum aclaró que las decisiones del funcionario respecto a su breve intento de reincorporación al cargo fueron de carácter estrictamente personal, deslindando al Gobierno Federal de dichas acciones y reiterando el llamado a la sencillez y responsabilidad ética para todos los servidores públicos del movimiento.
