La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado a 21 la cifra de organizaciones criminales de América Latina y el Caribe catalogadas formalmente como organizaciones terroristas extranjeras. La medida, que históricamente se aplicaba de forma exclusiva a células extremistas con fines políticos como Al Qaeda o el Estado Islámico, busca intensificar las sanciones financieras y la presión judicial contra el crimen organizado y sus redes de apoyo internacional.
La estrategia de seguridad norteamericana coloca a México a la cabeza de la lista con ocho cárteles designados, encabezando las prioridades de combate al fentanilo y al narcotráfico transfronterizo. La designación coincide con recorridos diplomáticos del secretario de Estado Marco Rubio por naciones aliadas de la región, consolidando acuerdos de cooperación táctica y operaciones conjuntas con gobiernos centro y sudamericanos.
Los ocho grupos mexicanos en el listado de Washington
Dentro del catálogo de organizaciones con presencia en territorio mexicano destacan el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), señalados por las agencias federales estadounidenses como los principales distribuidores de fentanilo, metanfetaminas y cocaína hacia Norteamérica. Ambas estructuras mantienen operaciones globales y capacidad bélica mediante el uso de tecnología táctica, afectando la estabilidad regional pese a la caída de líderes históricos como Nemesio Oseguera «El Mencho» e Ismael «El Mayo» Zambada.
El mapa de agrupaciones nacionales señaladas bajo el régimen antiterrorista de Estados Unidos abarca también el control de rutas estratégicas y mercados regionales:
- Control de la frontera norte:Cártel del Golfo, Cártel del Noreste y el Cártel de Juárez, operadores del tráfico de drogas, armas, dinero e insumos ilícitos en el límite con Texas.
- Michoacán y Pacífico:La Nueva Familia Michoacana, Cárteles Unidos y Los Viagras, dedicados a la producción de sintéticos y a la extorsión de sectores agropecuarios.
Expansión del catálogo antiterrorista en la región
Más allá de las fronteras mexicanas, la lista estadounidense contempla pandillas transnacionales y agrupaciones paramilitares o carcelarias de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe. Entre los grupos destacados figura el Tren de Aragua originario de Venezuela, la coalición Viv Ansanm en Haití, el Clan del Golfo en Colombia, además de las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13) con presencia en el Triángulo Norte centroamericano.
Asimismo, la administración estadounidense incluyó a las bandas ecuatorianas Los Lobos y Los Choneros, el Cártel de los Soles en Venezuela, y las facciones brasileñas Primeiro Comando da Capital (PCC) y Commando Vermelho. Con este marco legal, Washington faculta a sus agencias a congelar activos globales, aplicar extraterritorialidad penal y sancionar a cualquier entidad o individuo que preste auxilio financiero o logístico a estas redes.

