El debate legislativo convocado para analizar la restricción de cirugías estéticas en menores de 18 años tomó un giro sustancial en el Congreso del Estado de Querétaro. Durante el foro sobre la iniciativa presentada por la diputada Verónica Galicia Castañón, presidenta de la Comisión de Salud, la discusión se desplazó de la simple prohibición hacia la urgencia de establecer criterios claros para diferenciar los procedimientos puramente cosméticos de los tratamientos reconstructivos.
La proyección de un fragmento del documental Charlatanes. El negocio de los falsos especialistas visibilizó el impacto humano detrás de las deficiencias regulatorias. Testimonios como el de Araceli Torres expusieron ante médicos, legisladores y especialistas las secuelas físicas y emocionales derivadas de intervenciones realizadas por personal no acreditado, trasladando el análisis jurídico a la realidad cotidiana que enfrentan las víctimas de mala praxis.
Durante las ponencias se enfatizó que legalmente no existe una especialidad médica en «cirugía estética» y que contar con una maestría no faculta a ningún profesional para realizar procedimientos quirúrgicos plásticos. José de Jesús Orozco presentó un diagnóstico de la situación en la entidad, señalando que existen únicamente 53 cirujanos plásticos certificados frente a una estimación de 400 personas que ejercen este tipo de intervenciones sin la preparación ni las acreditaciones correspondientes.
Derivado de las observaciones de las áreas médicas y jurídicas presentes en el encuentro, la iniciativa no fue dictaminada en sus términos originales y quedó sujeta a revisión. El análisis legislativo continuará para ajustar los mecanismos de supervisión y determinar las responsabilidades institucionales ante el ejercicio irregular de la medicina en Querétaro.

