La cadena de comida rápida Taco Bell determinó retirar de manera inmediata la lechuga iceberg rallada de sus restaurantes en Estados Unidos tras ser señalada como el vehículo de transmisión del brote de ciclosporiasis, conocido coloquialmente como «diarrea explosiva».
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) confirmaron que el brote epidemiológico proviene de un único proveedor agrícola ubicado en México, el cual abastecía de hortalizas a los establecimientos de la franquicia en los estados más afectados. Reportes de medios estadounidenses identificaron a la compañía proveedora como Taylor Farms.
Hospitalizaciones y estados afectados por el brote
La investigación de las agencias sanitarias determinó que más de mil 664 personas contagiadas por el parásito Cyclospora cayetanensis manifestaron haber consumido alimentos en sucursales de Taco Bell. Las implicaciones del brote incluyen las siguientes cifras y zonas críticas:
- Entidades con contagios vinculados: El consumo de la lechuga contaminada se concentró en los estados de Indiana, Kentucky, Míchigan, Ohio y Virginia Occidental.
- Gravedad clínica: Los CDC informaron que, debido a la severidad de los cuadros de deshidratación e infección intestinal, se han registrado al menos 94 hospitalizaciones en territorio estadounidense.
- Sintomatología: Los pacientes presentan un cuadro clínico caracterizado por diarrea severa y frecuente, fatiga extrema, náuseas, vómitos, pérdida de peso, distensión abdominal y fiebre baja.
Respuesta de la cadena de suministro
A través de un comunicado emitido este viernes en la plataforma LinkedIn, la directiva de Taco Bell informó que, a pesar de no existir un mandato o aviso de retiro oficial por parte de las autoridades, decidieron retirar preventivamente al suministrador mexicano de su cadena de distribución para salvaguardar la salud de sus consumidores. El abastecimiento de lechuga iceberg será reemplazado en su totalidad en un lapso de 24 horas con otros productores locales.
Por su parte, la FDA y los CDC mantienen una investigación abierta con la empresa proveedora para rastrear los lotes de distribución y determinar si la lechuga rallada fue enviada a otras cadenas de restaurantes o supermercados comerciales. Asimismo, las autoridades continúan analizando otros casos aislados de ciclosporiasis reportados a nivel nacional que no guardan relación directa con el consumo en dicha franquicia de alimentos.
