Los gobiernos de Perú y México anunciaron de manera oficial el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas tras nueve meses de ruptura bilateral. El acuerdo se formalizó este 7 de agosto de 2026mediante un comunicado conjunto suscrito por ambas cancillerías, el cual incluyó la concesión de un salvoconducto diplomático a favor de la ex primera ministra peruana Betssy Betzabet Chávez Chino, quien permanecía asilada en la embajada mexicana en Lima. Tras la llegada de Keiko Fujimori a la presidencia de Perú, los contactos directos encabezados por el canciller mexicano Roberto Velascopermitieron destrabar el conflicto político y diplomático.
Condiciones jurídicas del salvoconducto y reserva de extradición
La cancillería peruana, bajo la conducción del ministro Carlos Espá, precisó que el otorgamiento de las garantías de salida para Chávez Chino se dio en estricto cumplimiento de la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático de 1954. No obstante, el gobierno de Lima aclaró que la medida no anula los procesos penales contra la exfuncionaria, sentenciada como coautora del delito de conspiración para la rebelión tras el intento de disolución del Congreso encabezado por Pedro Castillo en 2022. Ante esto, el Estado peruano se reservó el derecho formal de solicitar su extradición judicial en el momento en que las autoridades correspondientes lo requieran.
Antecedentes de la crisis y reactivación regional
El conflicto diplomático entre ambas naciones comenzó en diciembre de 2022 por señalamientos de injerencia en asuntos internos formulados por el gobierno peruano, escala que derivó en la ruptura de relaciones a finales de 2025 y la designación de Brasil como custodio de los bienes e intereses mexicanos en Perú. Durante ese periodo de tensión se implementaron restricciones de viaje y exigencias de visado para ciudadanos peruanos. Con la reanudación formal de los nexos, ambos países buscarán reactivar los mecanismos de integración económica y la libre circulación de personas en el marco de la Alianza del Pacífico.

