La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo designó a la ministra del Servicio Exterior Mexicano, Lydia Antonio de la Garza, como embajadora extraordinaria y plenipotenciaria de México en la República del Perú. La Secretaría de Relaciones Exteriores formalizó el envío del nombramiento al Senado de la República para su posterior ratificación, marcando el reinicio formal de las representaciones diplomáticas de alto nivel entre ambos países.
Recomposición de las relaciones diplomáticas bilateral
La designación representa el primer nombramiento diplomático de este rango desde que ambas naciones acordaron restablecer sus vínculos. Por su parte, la administración encabezada por la presidenta peruana Keiko Fujimori tiene previsto anunciar en los próximos días a su representante diplomático en territorio mexicano, concluyendo un periodo en el que las sedes operaron únicamente mediante encargados de negocios.
Antecedentes del conflicto entre México y Perú
Las tensiones bilaterales iniciaron en diciembre de 2022 tras la destitución y detención del expresidente Pedro Castillo, hecho que derivó en la asunción de Dina Boluarte al poder. Las posturas del gobierno mexicano, encabezado en su momento por Andrés Manuel López Obrador, provocaron fricciones que escalaron con la expulsión del embajador mexicano Pablo Monroy y el retiro definitivo del embajador peruano en México durante los primeros meses de 2023.
La ruptura total de los nexos diplomáticos se consumó en noviembre de 2025, luego de que México concediera asilo político a la exprimera ministra peruana Betssy Chávez en la residencia oficial de Lima. A pesar del rompimiento político, ambas naciones mantuvieron operativas sus relaciones consulares y comerciales hasta el reciente acuerdo de reanudación diplomática.

