El entramado judicial que sacude al gobierno con licencia de Sinaloa sumó un nuevo capítulo de alto impacto. Enrique Alfonso Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas durante la gestión de Rubén Rocha Moya, se entregó voluntariamente a las autoridades de Estados Unidos en la ciudad de Nueva York.
La entrega del exresponsable de las finanzas sinaloenses ocurre apenas horas después de que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congelara sus activos en México (bajo el acuerdo 156/2026) y en medio de un operativo internacional coordinado por el Departamento de Justicia y el Departamento del Tesoro de EE. UU.
La red de exfuncionarios detenidos
Con la entrega de Díaz Vega, ya suman dos mandos de primer nivel del gabinete de Rocha Moya bajo el resguardo de la justicia estadounidense en menos de una semana:
- Gerardo Mérida Sánchez (Exsecretario de Seguridad): Fue arrestado por autoridades federales el pasado lunes 11 de mayo en el estado de Arizona. Actualmente se encuentra recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York (mismo penal donde está recluido Naasón Joaquín García), en espera de su audiencia inicial tras asignársele un abogado de oficio.
- Enrique Díaz Vega (Exsecretario de Finanzas): Optó por entregarse directamente en Nueva York. Previamente se había documentado que el exfuncionario mantenía participación activa y afiliación en al menos 10 empresas, presuntamente utilizadas dentro del esquema financiero bajo investigación.
El origen de las acusaciones
Ambas detenciones se desprenden del expediente criminal clasificado que el Departamento de Estado de EE. UU. hizo público el pasado 29 de abril.
En dicha acusación formal, la fiscalía de Nueva York señala directamente a Rubén Rocha Moya, al senador Enrique Inzunza y a otros nueve funcionarios de haber construido una red de protección institucional, policial y financiera para la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, utilizando recursos públicos para beneficiar las operaciones de tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Impacto diplomático: Este escándalo y la presión de las órdenes de aprehensión bilaterales detonaron la llamada telefónica de ocho minutos celebrada hace dos días entre la presidenta Claudia Sheinbaum y Donald Trump, en la cual se pactó la visita urgente de una delegación de funcionarios de Washington a México para abordar la crisis de seguridad y la colaboración binacional.
