El magnate mexicano Carlos Slim Helú y su yerno, el empresario Arturo Elías Ayub, sostuvieron una reunión privada y fuera de agenda con el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz. El encuentro ha trascendido con fuerza en plataformas digitales, donde ha comenzado a generar una ola de críticas y cuestionamientos debido a la falta de transparencia sobre los motivos de la cita.
Hasta el momento, ni el máximo tribunal del país ni el entorno de los empresarios han emitido un posicionamiento oficial o comunicado de prensa detallando los temas que se pusieron sobre la mesa durante las conversaciones de carácter estrictamente reservado.
El contexto de Carlos Slim en los mercados globales
El encuentro privado coincide con un periodo de ajustes financieros para el líder de Grupo Carso. A pesar de mantener un dominio absoluto como el hombre más rico de México y toda América Latina, los movimientos patrimoniales internacionales han reconfigurado su posición en los rankings de fortunas globales:
- Estatus en 2026: Slim Helú se posiciona en el puesto 16 del ranking mundial de multimillonarios de Forbes, registrando una fortuna estimada en 125.9 billones de dólares (repuntando desde la posición 19 que ocupó en 2025).
- Fuera del Top 10: El magnate se mantiene alejado del selecto grupo de los diez patrimonios más grandes del planeta tras haber salido de dicho bloque en 2024, cuando ostentaba 102 mil millones de dólares. Este desplazamiento responde en gran medida al surgimiento vertiginoso de nuevos liderazgos en el sector tecnológico internacional.
- Liderazgo histórico: La realidad actual contrasta con el periodo histórico entre 2010 y 2013, lapso en el que el dueño de Telmex y América Móvil encabezó de manera consecutiva la lista global de Forbes, superando al fundador de Microsoft, Bill Gates.
Jornada atípica y sesión exprés en la Suprema Corte
La revelación de la reunión privada se da a conocer poco después de una de las jornadas de debate más cortas de las que se tenga registro en el pleno del Palacio de la Suprema Corte. El pasado miércoles 21 de mayo, los ministros celebraron una sesión pública que duró únicamente 22 minutos (dando inicio a las 10:39 y concluyendo a las 11:01 horas), cuando las sesiones ordinarias suelen extenderse por un promedio de dos horas.
La brevedad de la jornada judicial respondió a los siguientes factores de la orden del día:
- Retiro de proyectos: Se resolvieron únicamente tres asuntos listados luego de que la ministra Lenia Batres Guadarrama decidiera retirar de último momento seis puntos de acuerdo que ella misma había propuesto para discusión.
- Criterio laboral: En el lapso sesionado, el pleno alcanzó a fijar un criterio competencial clave que determina qué tribunales deben resolver amparos directos contra laudos laborales cuando la junta emisora original sufre una modificación de competencias o desaparece del organigrama.
- Asuntos internos: Al inicio de la sesión, el ministro presidente Hugo Aguilar dio la bienvenida oficial en idiomas mixteco y español a comitivas estudiantiles de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, la FES Aragón de la UNAM y la Universidad Humanitas, anticipándoles que el pleno recortaría el debate público para dedicarse a desahogar «temas propios y administrativos de la Corte» en privado.
