La crisis en el proceso de admisión a la licenciatura 2026 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se agudizó tras el descontento de estudiantes seleccionados en la primera evaluación virtual, quienes se manifiestan frente a la Torre de Rectoría para exigir que se respete el lugar asignado. El rechazo surge luego de que las autoridades universitarias determinaran la aplicación de un examen de control presencial debido a denuncias por irregularidades y resultados atípicos registrados durante el primer proceso de selección.
El examen de control y las demandas de los aspirantes
La medida técnica anunciada por el rector Leonardo Lomelí Vanegas contempla la evaluación presencial de casi 22 mil jóvenes seleccionados para verificar el desempeño individual y descartar ventajas indebidas en la prueba digital. A este grupo se sumarán más de 36 mil aspirantes no admitidos que quedaron cerca del margen de aciertos requerido en convocatorias previas, abriendo una posibilidad de ingreso para quienes denunciaron cancelaciones injustificadas o fallas en el sistema.
A pesar de que las autoridades aclararon que el proceso de control no constituye un examen de admisión tradicional sino una validación de conocimientos, los estudiantes aceptados han realizado movilizaciones en Ciudad Universitaria en rechazo a la repetición del filtro. De la población total de más de 58 mil jóvenes convocados a esta prueba presencial, menos del 40 por ciento asegurará un espacio definitivo para cursar sus estudios de nivel superior en la máxima casa de estudios.

