La Real Academia Sueca de Ciencias galardonó con el Premio Nobel de Física 2026 al físico belga-estadounidense Francis Halzen de manera individual. La distinción reconoce sus contribuciones decisivas a la concepción y desarrollo del Observatorio de Neutrinos IceCube, así como el histórico descubrimiento de neutrinos de alta energía procedentes de fenómenos astrofísicos fuera del sistema solar.
El reconocimiento destaca por ser la primera vez en 34 años que el Premio Nobel de Física se concede a un único galardonado, subrayando el liderazgo científico de Halzen desde la propuesta inicial del proyecto.
La ciencia detrás del Observatorio IceCube en el Polo Sur
Los neutrinos son partículas subatómicas de masa diminuta que atraviesan la materia prácticamente sin interactuar. Mientras que billones de neutrinos solares cruzan la Tierra constantemente sin ser detectados, los neutrinos cósmicos de alta energía provienen de los entornos más violently distantes del universo.
En 1988, Francis Halzen propuso utilizar las profundidades del hielo glaciar transparente de la Antártida como medio de detección natural. En las escasas ocasiones en que un neutrino de alta energía impacta contra un núcleo atómico en el hielo, genera un destello de luz captado por sensores ópticos. La estabilidad geológica del Polo Sur y la ausencia de interferencias sísmicas permitieron la construcción de un detector de un kilómetro cúbico, cuya infraestructura concluyó en 2011.
Descubrimientos y el nacimiento de la astronomía de neutrinos
Poco después de iniciar sus operaciones, el observatorio confirmó las primeras detecciones de neutrinos con origen extra-galáctico. Las mediciones continuas de IceCube permiten a los astrofísicos identificar las fuentes de los rayos cósmicos y estudiar agujeros negros supermasivos, blazares y otros fenómenos extremos del universo.
La academia sueca enfatizó que el trabajo de Halzen estableció una nueva era en la astrofísica multimensajera, ofreciendo una herramienta fundamental para estudiar eventos cósmicos que de otro modo permanecerían invisibles para los telescopios convencionales.

